Mar 20

Procedimiento de división de herencia.

En la STS 296/2011, el Tribunal fija cuando se puede y cuando no solicitar la división de cosa común en una herencia.

En el presente caso, el fallecido había otorgado testamento en que dejó la mitad de su herencia a su mujer, y el resto ordenó que se repartiese en partes iguales entre sus tres hijas, esto es, un sexto de la herencia a cada uno.

Dicha herencia consistía en una serie de propiedades inmobiliarias.

Una de las hijas, solicitó al Juzgado de Primera Instancia que dictara sentencia en que se dividiese la herencia en lotes y repartiendo a cada heredero lo que correspondía de la misma.

Por su parte, los demandados se opusieron diciendo que si bien estaban de acuerdo con que se dividiese la herencia, era imposible dividirla en lotes, por lo que solicitaron que se vendiese el haber hereditario en pública subasta y se repartiese lo obtenido conforme a la cuota que a cada heredero le correspondía de la herencia.

Tanto el Juzgado de Primera Instancia como la Audiencia Provincial estimaron que lo oportuno en este caso era la venta pública y posterior reparto.

La demandante interpuso recurso de casación ante el Tribunal Supremo por interpretación errónea del artículo 404 del Código Civil e inaplicación de la doctrina jurisprudencial.

El Tribunal Supremo desestimó el recurso, ya que la jurisprudencia citada en el alegato era sobre lotes fácilmente divisibles, no como en el presente caso en que los lotes propuestos son muy diferentes entre sí. Dichos lotes, propuestos por la recurrente, sólo ocasionaban otra comunidad de bienes.