Aug 14

Preterición. Omisión del legitimario en el testamento.

En la sentencia 669/2006 del Tribunal Supremo el Tribunal aclara las consecuencias de la preterición, esto es, la omisión de uno de los herederos forzosos en el testamento, dependiendo de si fue voluntaria o no.

La preterición está regulada en el código civil en el artículo 814. Dice lo siguiente:

“La preterición de un heredero forzoso no perjudica la legítima. Se reducirá la institución de heredero antes que los legados, mejoras y demás disposiciones testamentarias. Sin embargo, la preterición no intencional de hijos o descendientes producirá los siguientes efectos:

– Si resultaren preteridos todos, se anularán las disposiciones testamentarias de contenido patrimonial.
– En otro caso, se anulará la institución de herederos, pero valdrán las mandas y mejoras ordenadas por cualquier título, en cuanto unas y otras no sean inoficiosas. No obstante, la institución de heredero a favor del cónyuge sólo se anulará en cuanto perjudique a las legítimas.

Los descendientes de otro descendiente que no hubiere sido preterido, representan a éste en la herencia del ascendiente y no se consideran preteridos. Si los herederos forzosos preteridos mueren antes que el testador, el testamento surtirá todos sus efectos. A salvo las legítimas tendrá preferencia en todo caso lo ordenado por el testador.”

El causante otorgó testamento en el año 1983, en el que reconocía como heredera a una hija extramatrimonial a la que otorgaba dos terceras partes de su herencia, a su ahijada legaba una casa, y a una orden religiosa el resto.

En 1995 el testador tuvo otro hijo extramatrimonial al cual también reconoció.

Cuando falleció el causante, la representante legal (madre) del segundo hijo interpuso demanda ante el Juzgado de Primera Instancia solicitando la declaración de nulidad del testamento otorgado.Ejercitó la acción de nulidad del testamento por preterición no intencional y, en consecuencia, que el hijo menor es único universal heredero de aquél.

Los demandados, la heredera y los legatarios, se opusieron a la demanda alegando que si el causante no modificó el testamento una vez nacido el segundo hijo fue por preterición, esto es, quería omitir al heredero legitimario de sus derechos sobre la legítima de la herencia.

El Juzgado de Primera Instancia estimó íntegramente la demanda.

Los demandados interpusieron recurso ante la Audiencia Provincial, que consideró que había preterición intencional del hijo, y por ello revocó la sentencia de Primera Instancia.

Se interpuso recurso de casación ante el Tribunal Supremo, al amparo del artículo 1692 del Código Civil en referencia al artículo 814 del mismo código.

Queda claro, ya que ambas partes estaban de acuerdo, en la existencia de preterición.

Sin embargo, depende de si la preterición fue a la hora de otorgar testamento o en el momento del fallecimiento.

El Tribunal Supremo estimó el recurso, ya que según la jurisprudencia la preterición se aplica al momento de otorgar testamento, y al haber nacido el heredero legitimo después de otorgarlo, la preterición es errónea, por lo que se anulan las disposiciones testamentarias de contenido patrimonial.

Con ello, dio por válida la resolución de primera instancia que declaró nulo el testamento.