oct 29

Morir en internet

Morir en internet

Vamos a analizar qué pasará con los perfiles sociales de una persona una vez fallezca.

A día de hoy la mayoría de personas utiliza una o varias redes sociales, Twitter, Facebook, Instagram, etc. También es posible que una persona posea una página web, un blog, que esté registrado en páginas web de pago como periódicos online.

Cuando la persona muere, en la mayoría de los casos no hay necesidad de cerrarlas, basta con que no se utilicen y por lo tanto no molesta a sus herederos o amigos. Estas cuentas circularán en la red eternamente.

Lo mejor que puede hacer una persona que no quiera que sus cuentas sigan activas una vez fallecido es hacer a alguien albacea digital, de manera que cuando muera pueda gestionar sus cuentas y cerrar las que quiera.

Redes sociales como Facebook o Twitter ponen a disposición del usuario herramientas para poder cerrar la cuenta de una persona fallecida. En el caso de Twitter por ejemplo será necesario mostrar un certificado de defunción.

Dictar testamento en soporte electrónico.

En nuestro país el testamento notarial es el más utilizado, aunque no es el único tipo previsto en el Código Civil.

El testamento ológrafo es aquel en el que el testador lo escribe por sí mismo, deberá estar escrito escrito por y firmado por él.

Por lo tanto a día de hoy un testamento electrónico no sería valido, al no ser es escrito de puño y letra del testador, y no quedar recogido en un papel.